Políticas hídricas basadas en evidencia para acelerar la gestión sostenible, eficiente e inclusiva del agua en la agricultura y el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe
Sala Giorgio Mortara
Introducción
El agua es condición habilitante del desarrollo sostenible: condiciona la salud, la estabilidad social, la productividad y la resiliencia climática. Sin embargo, el aumento de la demanda, la degradación de las fuentes y la intensificación de fenómenos extremos tensionan los sistemas hídricos a escala global, y América Latina y el Caribe no es la excepción. Pese a concentrar una proporción significativa del agua dulce renovable del planeta, la región registra profundas desigualdades en el acceso, presiones crecientes de escasez local y un desfase entre los compromisos de la Agenda 2030 y los avances efectivos. Cerrar esa brecha exige transitar desde diagnósticos fragmentados hacia políticas hídricas basadas en evidencia. Un principio rector subyace a esta lógica: sin medición no hay priorización creíble ni rendición de cuentas efectiva.
Es en esta dimensión donde el Perfil Hídrico de América Latina y el Caribe y el Observatorio ROSA (Red y Observatorio para la Sostenibilidad del Agua) adquieren valor estratégico. El Perfil Hídrico de la CEPAL ofrece un panorama sistemático del estado de los recursos hídricos, identificando brechas, patrones y tendencias que fortalecen la base empírica para la formulación de políticas y la cooperación regional. El Observatorio ROSA complementa esta función aportando comparabilidad entre países, identificación de prioridades y orientación de inversiones con criterios de sostenibilidad. En conjunto, estos instrumentos transforman el seguimiento del ODS 6 en un apoyo directo a la decisión pública, conectando la agenda hídrica con el desarrollo productivo, la protección social y la resiliencia climática.
Dentro de este marco, la agricultura emerge como el sector de mayor presión sobre el recurso. Concentra la mayor parte de las extracciones de agua dulce a nivel global y sostiene los medios de vida de millones de pequeños productores rurales en la región, enfrentando crecientes desafíos de escasez, variabilidad estacional y cambio climático. Estos factores afectan directamente la productividad, la resiliencia territorial y la seguridad alimentaria, exigiendo respuestas de política diferenciadas y respaldadas en evidencia.
En esta intersección se sitúa el nexo agua–alimentos: la interdependencia entre agua y producción agrícola no puede gestionarse de forma aislada; solo decisiones integradas pueden sostener simultáneamente producción, ecosistemas y bienestar bajo presión creciente.
Esta sesión conjunta entre CEPAL y FAO convoca una conversación donde la evidencia regional y la experiencia nacional se articulan como motores de cambio. Posiciona plataformas que los países pueden usar y enriquecer para fortalecer su gobernanza hídrica, al tiempo que abre el diálogo hacia experiencias nacionales diversas: desde modelos que abordan el agua como bien común y pactos de inversión hídrica, hasta experiencias concretas en el nexo agua–alimentos. En todos los casos, las trayectorias nacionales son evidencia en sí mismas, capaces de revelar qué funciona, en qué condiciones y con qué implicancias para otros países. La apuesta es que el avance articulado del ODS 6 y el ODS 2, sustentado en herramientas comparables, gobernanza integrada y aprendizaje entre pares acelere una transición hídrica sostenible, eficiente e inclusiva en América Latina y el Caribe.
Objetivos de la sesión:
1. Fomentar un espacio de intercambio político–técnico de alto nivel para visibilizar herramientas regionales de base empírica y marcos de medición que apoyen decisiones públicas, como el Observatorio ROSA (Red y Observatorio para la Sostenibilidad del Agua), y el Perfil Hídrico de la CEPAL, que fortalezcan las capacidades institucionales de los países, facilitando la identificación de brechas y la formulación de políticas hídricas efectivas orientadas al cumplimiento del ODS 6.
2. Compartir y discutir experiencias nacionales concretas que fortalezcan enfoques integrados del nexo agua–alimentos, identificando aprendizajes y recomendaciones de políticas públicas que promuevan simultáneamente la seguridad hídrica y la seguridad alimentaria, acelerando así el avance coordinado y sinérgico del ODS 6 (agua limpia y saneamiento) y del ODS 2 (hambre cero y agricultura sostenible en América Latina y el Caribe).

